Saltar al contenido

Pañales de tela: opiniones. Ventajas y Desventajas

16 de septiembre de 2021
Pañales de tela: opiniones

Cuando nos convertimos en padres, o mejor dicho, desde que recibimos la noticia de que vamos a serlo, una infinidad de preguntas, dudas y miedos nos inundan. ¿Cómo enseñar a nadar a mi bebé? ¿Le compro una cuna o una mini cuna al bebé? ¿Una silla de paseo o un capazo? ¿Cómo haré para que duerma por las noches? Y muchas más, entre las que se encuentra la del uso del pañal. ¿Utilizo pañales de tela o desechables?

Cualquier persona inteligente como tú, antes de decidirse por uno siempre busca varias opiniones, ya sea de pañales de tela, desechables o lo que sea. Es por esa razón que en este artículo ahondaremos sobre los pañales de tela, sus usos, ventajas y desventajas.

Pañales de tela

Un poco de historia en el uso de los pañales de tela

El inicio del uso de los pañales de tela aún no se ha establecido. Desde inicios de las primeras civilizaciones, los padres han utilizado los pañales de tela. Aunque en el comienzo estos pañales podían ser de hojas o pieles, al final los que perduraron fueron los de algodón o lana; en dependencia del lugar y las posibilidades adquisitivas de los padres. ¿Por qué estos dos materiales? Porque son los que mejor absorben el líquido de los desechos de los bebés.

La forma de pañales de tela más utilizada fue la cuadrada. Esas fueron las que utilizaron nuestros padres, abuelos, bisabuelos y así consecutivamente. De hecho, eran los únicos que existían hasta que en 1949 cuando Marion Donovan inventó y patentó los primeros prototipos de los que fueran los pañales desechables de hoy en día y que pueden ver en nuestra tienda online. Han cambiado mucho de 1949 hasta el momento, pero la esencia sigue siendo la misma: impedir que la orina y las heces del bebé, ensucien la ropa o a él mismo.

Pañales de tela: opiniones

Ventajas y desventajas de los pañales de tela

Como todo en la vida, los pañales de tela también tienen sus propias ventajas y desventajas. La magnitud de estas dependen de cada padre o madre que los vayan a utilizar. Hay quienes prefieren estos a los desechables, aunque la estadística muestra que son los desechables los más demandados hoy en día. No obstante, debemos compararlos o probarlos primero antes de tomar una decisión. Independientemente del que elijas, recuerda siempre los cuidados al cambiar el pañal de un bebé recién nacido. Son consejos válidos para cualquier tipo de pañal.

Ventajas

  • Ergonomía. Los pañales de tela tienen una forma ergonómica. Se adaptan con facilidad a las características fisiológicas del bebé, sea cual sea la talla de este y la edad.
  • Disponibilidad de diseños y colores. Esta es una ventaja para esos padres que les gusta mantener al bebé bien combinado pañal junto al resto de la ropa de bebé y que se vea muy bonito. Además, se evita la monotonía de tener un solo color. Además, los pañales de tela de colores oscuros, disimulan mejor el color de cuando el bebé se ensucia.
  • Costo más económico a largo plazo. A pesar de que el costo de un pañal desechable vale menos que uno de tela, solo durante los primeros treinta y seis meses de vida del bebé necesitarás un mínimo de 3240 desechables. Sin embargo, con una veintena de los pañales de tela podrás resolver sin problemas.
  • Ventaja ecológica. Los pañales de tela son mucho más ecológicos que los desechables. Son 100% naturales, amigables con el medio ambiente, reciclables. Cada uno de ellos, después de ser bien lavados, tiene una vida útil mayor al tiempo en que se va a utilizar en el bebé. De hecho, algunos hermanos pequeños pueden utilizar los pañales que usó su hermano mayor.
  • Ventaja dermatológica. Los pañales de tela son los mejores para la piel del bebé. Al ser de algodón, lana, franela o bambú no contienen químicos alguno que cause alergias o irritaciones en el bebé. Además, por lo general son hipoalergénicos. Otro aspecto a favor, derivado de una desventaja, es que, al tener que ser cambiados con más frecuencia, no acumula orine o heces por tiempo prolongado, las causantes de los sarpullidos, peladuras y dermatitis del bebé.

Desventajas

  • Tiempo invertido. Estos pañales requieren mucho tiempo y dedicación. Al no acumular tanto orine o heces como los pañales desechables, requieren ser cambiados más a menudo para lavarlos bien antes de volver a utilizarlos.
  • Poco cómodos para viajar. Cuando se está en casa tranquilos, cualquiera de los padres puede cambiar el pañal sucio, poner el limpio y lavar el que retiraron. Sin embargo, estando de viaje es muy complicado hacerlo. Tampoco es conveniente guardarlos sucios en un bolso, ya que el mal olor se le impregnará a todo el bolso y la estancia donde estés, además que mancharás el pañal de tela de forma casi permanente. En este caso lo ideal son los pañales desechables. En nuestro artículo “Consejos para viajar con bebés y niños” tendrás otros consejos sobre este aspecto.
  • Gasto de recursos. Como has visto, el pañal de tela necesita ser lavado. Por tanto, consume agua, detergentes o jabón y sol. Aunque pueden secarse en interiores o la secadora, lo ideal es que se sequen al sol.
  • Dificultad de uso. Los pañales de tela son más complicados de poner que los desechables. Lleva un aprendizaje corto y que se va haciendo más sencillo con la práctica. Sin embargo, en cuestión de tiempo, demoras más en colocar un pañal de tela que uno desechable.

Pañales de tela MiCochecito: opiniones

¿Alguna duda sobre los pañales de tela?

Depende de cada padre saber si les es más conveniente utilizar los pañales desechables o los de tela, cada quién puede tener sus propias opiniones al respecto. Lo innegable es que son muy buenos y eficientes pañales. Como en todo, hay sus pros y contras. Por eso siempre es recomendable tener un equilibrio en la vida. Prueba la mayor variedad de pañales y elige el o los que más te convengan. Quizás lo ideal será utilizar tanto pañales desechables como los de tela. Esa nunca será una mala decisión: no hay margen de error. Elige los de la tienda online de MiCochecito y notarás el salto de calidad.

Blog Mi cochecito